Friend of God

Qué mejor regalo en la vida que tener amigos con los cuales poder contar en momentos difíciles, en situaciones de cambio o cuando se debe tomar una decisión importante. Y qué sensación de tranquilidad y de paz nos otorga el saber que aún cuando con aquellos amigos no nos veamos muy seguido, no habrá problema si a mitad de la noche, en medio de la soledad o la desesperanza, llamamos para poder conversar un rato o buscar consuelo.

¿Cuántos amigos lo dejarían todo por ti? ¿Cuántos saben realmente por lo que estás pasando en este momento o lo que estás sintiendo en tu trabajo, en tu vida familiar o de pareja?

En momentos en que la soledad nos invade y miles de luchas internas no nos dejan ser libres, qué mejor regalo es saber que Jesús me llama y es mi AMIGO. Ayer, hoy y para siempre. Un amigo al cual le intereso, el cual quiere saber todo acerca de mí y quiere ser parte de mi vida. Un amigo que busca mi bienestar, un amigo que dice lo que realmente piensa cuando le pregunto, un amigo que busca la comunicación y la conexión permanente conmigo. Un amigo que me deja libre y que me recibe con los brazos y el corazón abiertos cuando quiero volver a él o lo necesito. Un amigo que perdona mis errores y me ama hasta la muerte.

How You love me. It’s amazing!! (Cómo me amas, es maravilloso!) es el texto de la canción «Friend of God», incluída en el repertorio de canciones del proyecto «Cantar llena el alma» del coro Santiago Gospel.

A través de la música podemos expresar la felicidad que esa amistad nos significa. Y dar gracias por esa relación personal y concreta que Dios busca y quiere tener con nosotros.

Dios quiere ser nuestro amigo. Dejémoslo serlo.

(Reflexión: Francisca Castro)

Gospel: Buena Noticia

¿Has recibido alguna vez una buena noticia que te dejó contento/a por días, meses o quizás años?

El nacimiento de un hijo, la superación de alguna enfermedad, el reencuentro con algún ser querido, los gestos de generosidad en situaciones dificiles o un éxito laboral son hechos que nos conmueven y nos alegran el alma. Cada vez que miramos hacia atrás y revivimos aquellos momentos volvemos a experimentar ese bienestar interno, esa satisfacción y admiración por lo que otros nos brindaron o por nosotros mismos y nuestra propia fuerza interior.

Sin embargo, una y otra vez a largo de nuestra vida debemos enfrentarnos con situaciones difíciles de dolor, abandono, pobreza material y espiritual, desconfianza y recelo, tristeza y enfermedad. Como en un terremoto nuestra vida tambalea, nos damos cuenta de nuestros límites, el futuro parece incierto y nos preguntamos adónde ir o a quién acudir.

Precisamente en esos momentos es cuando debemos estar abiertos a recibir y aceptar la mejor noticia de todas: Dios nos amó y nos ama tanto, que nos dio a su único hijo para que muriera por y con nosotros y con él nos salváramos y resucitáramos a la verdadera vida. El regalo de Dios en Jesús es la buena noticia para cada día hasta el final de nuestras vidas, ya sea en días de alegria como en tiempos de tempestad y oscuridad.

Es esa la buena noticia que también inspira y quiere transmitir la música gospel (del inglés antiguo gōdspel, gōd = bueno y spel = narración). Desde sus orígenes en tiempos de la esclavitud afroamericana, la música gospel comunica el Evangelio a quien esté dispuesto a aceptarlo. Todos estamos llamados a encontrar un lugar en la “armonía del gospel” y a comunicarlo a los demás, como lo hicieron antiguamente esos esclavos y también los profetas, los apóstoles, y quienes conocieron y tuvieron la experiencia de Jesús en sus vidas.